Mujer 23 Años
Aprendí al atender la fiambrería lo paciente que se debe de ser para lidiar con todo tipo de clientes y siempre manteniendo la calma y amabilidad, aún si se comportan groseros o llegan 2 minutos antes de cerrar; pues si siempre se les atiende de forma amable y con dedicación, podría convertirse en un empleado fijo que le genere ganancias al local. A su vez, en Eypo como encargada de la limpieza aprendí que siempre hay que estar atenta pues nunca se sabe de dónde saldrán pequeños detalles de los cuales se debe actuar a tiempo para que nadie más que yo los note; así preservando la limpieza y pulcritud del lugar. En ambos, entendí que el empleo se hace muy ligero y agradable cuando se tiene un buen ambiente laboral y que todo comienza si yo aporto con ello y lo transmito a mis compañeros.