Mujer 28 Años
He aprendido con la atención al público a tratar con la gente ya que nunca había tenido la posibilidad de trabajar de esto. Logré dejar de lado la vergüenza, siempre fui responsable con los horarios y los días acordados a trabajar. Como en todo trabajo a veces hay situaciones difícil de las cuales aprendemos. Me he equivocado al tomar los pedidos de comidas y el cliente cuando reclama, por supuesto primero he pedido disculpas y he dicho que me he equivocado, luego le enviamos nuevamente el pedido correspondiente, la mayoría de la gente lo entiende porque a cualquier persona le puede suceder pero otras personas se enojan y suelen tratarte muy mal, sea en forma presencial o vía comunicación. De esas situaciones aprendí a prestar más atención y no apurarme a anotar los pedidos ya que puede volver a suceder, solo hablo desde la experiencia de este trabajo, pero se que pasa en otros rubros. También mucha gente me ha felicitado por la atención y amabilidad, eso me alegraba mucho los días.
En el puesto de atención al público en Caramba Pizzería tenía el manejo de la caja, la tenía que cerrar al finalizar la jornada y darle el dinero a la jefa.