Mujer 30 Años
Los clientes toman como cara visible y responsables del lugar a la primer cara que ven. Es así que recibo sugerencias, quejas, enojos o elogios con respecto al lugar donde trabajo. Cual sea la inquietud lo primero que hago es ponerme en el lugar de la persona, y que ésta de verdad sienta que me interesa su malestar o su bienestar. No logré nada en situaciones anteriores colocarme en una postura defensiva, de echo iba al choque con el cliente. Tratando de ser empática, tomando nota de su inquietud y de verdad buscando una solución próxima puedo relacionarme de una manera tranquila con ellos.