Hombre 24 Años
En una empresa familiar como lo es una carpintería, la gran mayoría de cosas suelen ser informales. Por lo que al no haber un modus operandi fijo muchas cosas son impredecibles, por lo que aprendí muy bien a trabajar bajo presión y resolviendo sobre la marcha. Una vez el jefe se tuvo que retirar de la obra y me quedé yo solo haciendo una colocación de un techo (algo que no había aprendido hasta el momento) y estoy orgulloso de que el empleador haya quedado a gusto con mi trabajo.