Mujer 30 Años
En mi último empleo como encargada de una cafetería pasé por muchas situaciones difíciles, entre ellas tener que conversar con clientes que realizan comentarios de manera ofensiva o tener que trabajar con el local lleno y el equipo sobre exigido. Todas aquellas situaciones las afronte con calma, poniendo prioridades para organizarme y poder responder a ellas, con responsabilidad y respeto. Aprendí a trabajar bajo presión, en escenarios que no son los óptimos y a tener que resolver en el momento con los recursos que tengo.