Hombre 29 Años
Cuando trabajé en escribanía, específicamente en la épocas de los créditos hipotecario UVA y PROCREAR, era tal la demanda de trabajo que la gente se angustiaba y se quejaba por la demora en los plazos para escriturar (por miedo a una suba del dólar). No obstante, nuestra escribanía supo llevar adelante la tarea sin que se pasara ningún plazo legal, escriturando con todos aquellos en un plazo no menor a 3 meses desde la aprobación del crédito. Mi tarea fue doble. Realizar los procedimientos y diligencias necesarias para una pronta escrituración, sumado a tener que calmar a los clientes, explicándoles los tiempos y procesos legales que debían transcurrir.