Hombre 23 Años
Un determinado día, por la tarde, un cliente (un señor de unos 40 años) vino al local de venta de accesorios de celulares donde actualmente trabajo, dicho cliente había ido a retirar su teléfono, el cual fue ingresado al servicio técnico un día antes de la visita del señor. Este hombre exigía su celular reparado, yo procedo a informarle amablemente al cliente que su equipo no estaba listo, le anoté mí número de teléfono y le dije que al otro día me escriba un mensaje de WhatsApp para confirmar si su teléfono estaba listo, a lo que el señor respondió con un tono alto y exaltado, exigiendo su celular reparado y diciendo que no iba a abandonar el local hasta tenerlo. Este problema lo solucioné pidiéndole calma al cliente, ofreciéndole que tome asiendo y un café o un té, busqué más información de la que yo conocía sobre el arreglo que se le estaba haciendo a su teléfono y se lo expliqué de manera sencilla. Luego el señor se fue tranquilo del local.