Mujer 40 Años
Una tarde trabajando en una cabina ubicada en una zona poco transitada, llega una usuaria desesperada porque decía que estaba perdida,que no era de este país y que estaba pasando como resultado de la preocupación,por un ataque de pánico. Primero le hablé de manera tal que me entendiera, la tranquilice y la ubique en el lugar. Indicándole dónde estaba y preguntando si sabía la dirección para ayudarla. Como la ansiedad no bajaba, me comuniqué con supervisión y pedí una ambulancia. Y mientras no venían autos ,la acompañé hasta que pudieron atenderla. Su estado mejoró y siguió camino. Yo seguí trabajando con normalidad.