Mujer 26 Años
Siempre creí que la atención al cliente era fácil, que no iba a tener dificultad alguna hasta que me encontré con un puesto en el que tuve que capacitarme por sobre todo, para resolver los PROBLEMAS que se presentan en el día a día, al principio no me sentí cómoda, pero tuve compañeros muy cálidos que me ayudaron ya que era mi primer trabajo en un local de indumentaria femenina, ellos fueron mi guía, junto con los consejos de los jefes. Aprendí no solo a tratar, asesorar, resolver, si no que el manejo de la caja, el cierre, de a poco me asignaban con total confianza a distintas actividades. A mi trabajo de recepcionista ya entré con experiencia en caja y aprendí de organización, administración, enviar emails con ética y atender de manera profesional los llamados entrantes. Resolví de manera espectacular los problemas que se dieron en las jornadas, escuchar al cliente y no perder la paciencia aún estés en un momento tenso, de estrés es la clave de. Siempre ser profesional.