Mujer 34 Años
En una ocasión atendí un reclamo de una cliente que se sintió engañada con el precio de una promoción y por mis nervios olvidé las condiciones de la misma. Me disculpé encarecidamente y llame a uno de mis superiores que le explicó el malentendido. A partir entonces memorizé todas las promociones y precios para que la experiencia no se repitiera.