Hombre 28 Años
La única situación un poco difícil fue la de una señora que me empezó a insultar por el precio de una bermuda que ella vio $250, pero estaba $2.500. Me insulto mucho, había muchas personas en la tienda donde yo trabajaba. Me sentía incómodo, me dio mucha vergüenza como me denigraba. Lo único que hice fue esperar a que termine de insultarme mostrarle el precio que tenía la bermuda e ir y llamar a mí patrón y contarle la situación. La señora también empezó a insultar a mí patrón y lo que hizo mí patrón fue pedirle que se retire del local. Fue muy incómodo y frustrante.