Mujer 43 Años
El primer grupo de taller de estimulación cognitiva. Fue un reto para mí; ellos estaban acostumbrados a otro trato y yo iba con actividades nuevas para evaluar el nivel cognitivo general y fortalecer el sentido de pertenencia e integrarlos como grupo. En principio no entendían las consignas, no se querían mover del lugar que estaban sentados desde siempre y mostraban desinterés por las actividades (algunos de ellos). Luego de llegar a un acuerdo, haciéndolos parte del taller. De mí parte, busqué estrategias en libros y consulté a gente con más esperiencia en el área. Los logros fueron óptimos por la participación activa en resolución de actividades escritas y fortaleza en el lazo con sus compañeros. Hoy ellos se sientes no sólo compañeros sino amigos y el taller es un lugar que los vivifica. (Manifestado por muchos de ellos).