Mujer 32 Años
Mi principal recuerdo de una situación difícil fue trabajando de cajera en el átomo. Un día, mi encargada estaba resolviendo un problema con una clienta y me pide que hiciera los retiros de caja, dándome la F10 que es una tarjeta de acceso. Yo, hice los retiros, cosa que no era mi responsabilidad, y se los entregue en la mano. Pasada unas horas y al momento de hacer el cierre en z, al contabilizar, faltaba plata en la bóbeda. Me trataron de ladrona, me llevaron al baño y me revisaron. En la tarde, cuando vino el banco a llevarse la plata, la plata estaba depositada en la caja fuerte y no había sido anotada previamente. Nunca me pidieron disculpas, pero yo estaba tranquila porque nunca había tocado la plata. Al tiempo, renuncié porque salió una oportunidad mejor de trabajo.
Si bien este conocimiento lo adquirí a través de la práctica y las capacitaciones dadas por las mismas empresas, tanto en Millán como en Cencosud.