Mujer 28 Años
Cuando dicté clases de tutoría (en inglés) en el nivel superior, se me presentó una situación en la que un alumno, ya adulto, no quería hablar en inglés por miedo a equivocarse. Yo, entendiéndolo, le di ánimos y le recordé que de nuestros errores siempre aprendemos cosas nuevas y que el estaba allí, justamente para aprender. Por lo general, los adultos temen a equivocarse más que los niños. Por eso, hay que tener en cuenta, que luego de la adolescencia es mucho más difícil aprender un nuevo idioma debido a diversos factores, además del hecho de que no todos desarrollamos los mismos tipos de inteligencia. El fuerte de algunas personas puede ser la inteligencia lingüística pero el de otras, por el contrario, puede ser la naturalista, por ejemplo. Como docente es importante planear clases dinámicas que incluyan todos los tipos de inteligencias para incluir a todo el grupo por igual.