Hombre 34 Años
En varias ocaciones trabajando como vendedor en una tienda de indumentaria, los clientes se han olvidado prendas de ropa ya pagadas, y lo que hacia era que al cerrar el negocio me tomaba el atrevimiento de llevar lo olvidado a sus respectivas casas. Muchas veces han querido pagarme de diferentes maneras por el favor (ya sea con dinero, otros favores e incluso alimentos), pero nunca acepte, ya que lo hacia incondicionalmente, y porque conocía a los clientes.