Mujer 27 Años
Una de la habilidades que aprendí fue la de persuasión. En el área de las ventas es imprescindible entender las necesidades del cliente y poder ofrecerle un producto/servicio que se adapte a ellas. Sin olvidar los objetivos de la empresa, busqué entre las mejores opciones que se le podía ofrecer y así logre varias contrataciones anuales del servicio. Ante posibles diferencias en el cierre de caja diario de la sede, trabajamos codo a codo con la coordinadora para resolverlo, sin importar que eso conlleve horas extras de trabajo. En este caso, la tarea no era posible de posponer hasta el día siguiente. En el marco de Colonia de verano, me desempeñé como tallerista de motricidad. Eso representó un gran desafío por distintos motivos: fue un taller que se inauguró ese año bajo mi responsabilidad, no había objetivos bien determinados (debido al motivo anterior), no contaba con la experiencia previa en ese cargo puntual. Sin embargo, pude cumplir con las expectativas puestas en mí.