Mujer 24 Años
En el gimnasio donde trabajo se les presta una cadena y un candado a los clientes que desean asegurar su bicicleta. En una ocasión le dí la llave a un muchacho para que fuera a sacar su bicicleta mientras yo le cobraba a unos clientes que habían llegado. El muchacho nunca volvió con la llave, se había ido. Llegó el dueño y me preguntó qué sucedió porque había otras bicicletas que sacar, le dije que lo iba a encontrar y sino compraba otro candado porque era mí responsabilidad cuidar la llave. Entonces yo busqué el nombre del muchacho en las fichas, lo rastree y lo contacté para saber si se la había llevado, resultó que sí, por accidente, volvió y la recuperamos.