Hombre 35 Años
Siempre me tocó lidiar con clientes malhumorados e irrespetuosos, nunca dejé que las faltas de respeto ni los malos tratos de los clientes influyeran en mi humor y mi atención hacia ellos, siempre tratandolos con el máximo respeto que se merecen recibía sus quejas con intención de darles una solución dentro de mis posibilidades como empleado.