Hombre 33 Años
La situación que más recuerdo sucedió cuando una mañana le vendí un mate de calabaza a una pareja. Luego de indicarles como realizar el curado del mate (proceso que dura varios días), se fueron del local. Esa tarde, la pareja volvió disconforme argumentando que el mate que les vendí estaba pinchado, ya que goteaba. Luego de preguntarles qué habían hecho y notar que habían desoído mis indicaciones del proceso de curado, intenté mantener una charla conciliadora. Al ver que el hombre no quería escuchar lo que le decía ni asumía su responsabilidad, seguí la política de la empresa y les cambié el mate por uno similar. El mate supuestamente pinchado es el que utilizo actualmente.