Hombre 49 Años
En más de una oportunidad, para no decir todas, por lo que es poco creíble, me tocó comenzar a trabajar con equipos con muy bajo nivel de capacitación y motivación. La situación se tornaba difícil cuando debíamos responder ante la presión de la Dirección de la empresa por comenzar a alcanzar cuanto antes los objetivos propuestos. Las partes implicadas pensaban que no valía la pena dialogar porque los problemas derivados pueden ser mayores que los beneficios obtenidos. Para comenzar a superar esta situación, fuimos aprendiendo a negociar con una mentalidad colaborativa del ganar – ganar, y en un tiempo prudente incorporarlo a la cultura de la empresa. A partir de acá, todo resulta más fácil.