Mujer 53 Años
Durante mi trabajo aprendí a tratar muchas personas con caracteres diferentes. Ante situaciones complicadas trato siempre de empatizr con el cliente y tratarlo amablemente. Recuerdo una paciente muy negativa que comenzó un tratamiento para el rostro. Se quejaba de todo pero amablemente traté de demostrarle que con paciencia y siguiendo mis indicaciones obtendría los resultados deseados; de esa forma logré mi objetivo.