Hombre 44 Años
Vista la situacion que se me presentaba cotidianamente en horario nocturno (en el cual trabajaba) al no tener una casilla de correo; dada la variedad de imprevistos peligrosos para la Empresa. Resolvi, respetuosamente, insinuarles a mis superiores si podia ser factible permitirme tener una, asi entonces podria comunicarle a las autoridades pertinentes para que dicha superioridad diesen las ordenes necesarias solucionando tales inconvenientes. Aceptaron favorablemente y de muy buen agrado debido a los apremios de las situaciones, ya que yo no tenia la autoridad para hacerlo.