Hombre 28 Años
Como greeter del banco, aprendí a relacionarme con los clientes cara a cara y lidiar con sus preocupaciones y necesidades. Enriquecí mis conocimientos en cuanto a materia bancaria, madure en muchos sentidos y me relaciones con muchas personas de las cuales aprendí diferentes cosas desde diferentes puntos de vista. En situaciones difíciles, donde por ejemplo los clientes se muestran molestos por el tiempo de demora para la atención y empiezan a elevar la voz, les explico los motivos por la demora con respeto y un tono bajo de voz, para que ellos también bajen el suyo y logren tranquilizarse. Es algo que siempre me funciono, el cliente quiere respeto y una particular atención, y yo se las doy.