Mujer 43 Años
La mayoría de mis roles han sido en atención al público, de cara a la gente, lo que supone un gran desafío permanente. He aprendido a responder ante quejas, solucionar imprevistos (sobre todo en ruta), manejar y controlar situaciones críticas, entablar relaciones con gente de diferentes culturas. El contacto con la gente resulta difícil y, muchas veces, estresante pero también es enriquecedor y satifactorio. En una oportunidad, volviendo de Neuquén, el coche se rompió. Estuvimos 8hs parados en medio de la nada. Películas, algo de bebida, limpieza y buena cara, fueron los factores que lograron que los pasajeros no se enojaran ante esta situación e incluso varios de ellos dejaron cartas de felicitación y agradecimiento por mi servicio.