Mujer 31 Años
Recuerdo que ese día una clienta llega al negocio solicitando un encargue que había realizado, estaba muy concurrido el lugar. Se lo entrego y le cobro lo acordado. Me había equivocado. La mujer se va y al rato regresa y de malos modos comienza a increparme diciendo que lo que le había cobrado estaba mal. Corroboro lo dicho, la mujer seguía hablándome de mal modo, con paciencia y tranquilidad le hago saber que me había equivocado. Le pedí disculpas y le devolví el dinero que le pertenecía. Se fue sin decir gracias. La enseñanza: saber controlar el temperamento ante situaciones como estas