Mujer 28 Años
Cuando estaba en el call Center de Claro, llamé a una potencial clienta que no le agradó recibir mi llamado. Se comenzó a poner nerviosa y a alterarse, mí supervisora no estaba cerca así que debía resolverlo por mí misma y me logré calmar ya que nunca había hablado con alguien que me ponga nerviosa así, para poder tranquilizarla a ella también y que entienda que no era alguien que quería hacerle algo malo o engañarla con algún "negocio sucio" como ella le llamó. No quería que la empresa tenga quejas así que decidí calmarla y creo que fue una decisión apropiada. Me tomó un poco más de tiempo la llamada pero valió la pena, tanto para mí, como para la empresa y como para la clienta.