Mujer 34 Años
En mi último puesto laboral aprendí a convivir en la presión de un trabajo mal pago y en condiciones ilegales, con superiores responsabilidades a las acordadas, con un trato poco agradable pero siempre en mi productividad personal y con la responsabilidad puesta a no abandonar las tareas a las que me comprometí. Mi patronal trabajaba de forma poco clara y rebuscada, a esto logre darle un giro y poder desarrollar mis labores de forma coherente, coordinada e independiente. Sin dudas mi trabajo me enseño lo que no quiero ser en el futuro.-