Hombre 41 Años
Creo que el momento más difícil fue aquel cuando en una empresa de tecnología, estaba yo nuevo, me tocaba asesorar a clientes recién llegados que buscaban hardware de punta (para aquella fecha), yo sabia que ofrecer pero no sabia como expresar de forma fácil y clara, sumándole a eso, se había dado una situación en la cual la persona que manipulaba el sistema tuvo que dejar el salón un instante el cual se me hizo eterno y preocupante. Simplemente respiré profundamente y rápidamente organice las ideas que tenia, solo comencé a guiar a estas personas en cuestión hasta que al final concrete tres ventas, las cuales jamas pensé que se darían. Con el paso del tiempo no diría que solo aprendí, si no que desarrolle gran fluidez para con la comunicación con las personas, nunca me había sentido tan seguro al momento de exponer, presentar e inclusive vender algún tangible. Esto me llevo a tener gran seguridad y el gusto por orientar y asesorar, nunca es suficiente palparse de conocimiento.