Mujer 30 Años
Llevo a cabo la procuración y seguimiento de expedientes judiciales, lo cual implica interiorizarme en cada caso en particular, llevar a cabo los actos procesales tendientes a su consecución, respetar los plazos establecidos por ley, controlar la prueba, estar pendiente de las resoluciones, etc. La situación más difícil a la que me tuve que enfrentar sucedió a los seis meses de haber ingresado a mi puesto. Mi superior, quien se encargaba del seguimiento de las causas, se tomó licencia por maternidad por lo que me vi en la obligación de hacerme cargo de los expedientes. Esto sucedió a fines de noviembre, comienzos de diciembre, a vísperas de la feria judicial (lo que implica necesariamente actuar con mayor celeridad) con 21 años. A fin de poder llevar a cabo la tarea me interioricé en las causas y actué con la mayor rapidez y eficiencia que la situación requería. Luego de que mi superior retomara las tareas, me siguieron encomendando el seguimiento y control de los expedientes.