Hombre 36 Años
Este trabajo me dio la posibilidad de tratar con personas de distintas procedencias, sean locales o extranjeras, como también el potenciar mi capacidad de relacionamiento humano. Al mismo tiempo, me permitió aprender culturalmente de estas personas, de sus gustos, preferencias, hasta un poco de idioma. Una vez un cliente no estuvo satisfecho por la calidad de una comida, entonces se quejó. Yo le dije: Disculpe, no dudo de lo que usted me dice, pero seguro hubo alguna equivocación, si quiere le puedo cambiar por otro mejor plato, que seguro le va a gustar. El cliente acepto.