Mujer 26 Años
Durante mi experiencia como cajera en Burger King, notaba a diario la molestia de los clientes por esperar, todos querían ser atendidos como reyes y reinas. Era un desafío complacer a todos,pero me lo propuse. Apliqué estrategias para conocer mejor los gustos de cada cliente diario y cuando las aprendí, veía que entraban al local y ya comenzaba a prepararles el desayuno para que cuando llegaran al mostrador solo tuvieran que pagar y llevarse su desayuno sin esperar ni un minuto. Aprendí a hacer varias cosas al mismo tiempo con rápidez y eficacia, con el tiempo, los clientes preferían venir a hacer fila a mi caja. Logré generar una buena relación con el cliente y que el mismo, confiara en mi trabajo.