Hombre 24 Años
Una vez me tocó desocupar el primer piso del garage donde yo trabajaba. Prácticamente estaba abandonado y lo queriamos poner en uso, entonces me encargué de eso. Trabajé más horas de las que trabajaba regularmente y llegó un punto en el que me empecé a frustrar. Traté de calmarme y organizarme para así lograr desocuparlo ese mismo día y, con mucho esfuerzo, lo logré. Si bien fue interminable pude superarlo porque me considero una persona con mucha paciencia y desenvuelta para los problemas que se me presenten.