Hombre 46 Años
Mi mayor aprendizaje y desafío fue tener que dejar mi ego de lado y trabajar sobre eso. Antes simplemente decía lo que pensaba o creía que lo sabía todo, no es tarea fácil toparse con personas que te enseñan a ver tus defectos, pero creo que lo más difícil es enfrentarlos y hacer lo imposible por cambiarlos. Desde aquel instante en que percibí todo esto, comencé a tener empatía y la escucha activa con mis compañeros, sin descuidar las responsabilidades laborales, por supuesto. Tengo que reconocer que he tenido muy buenos resultados, pudiendo así lograr objetivos grupales, como así también personales. La situación más difícil, fue cuando un cliente dentro del supermercado, comenzó a levantar la voz e insultar a una cajera, por lo cual se le explicó de buen modo que estaba teniendo una actitud errónea, como la situación persistía tratamos de no discutir y llamamos a un superior.