Hombre 29 Años
Las mayores dificultades que me tocaron vivir fueron en relación a mis compañeros de trabajo. Al trabajar en el Ejército tuve que lidiar con un montón de adversidades. Con civiles pasé por momentos en los que hubo situaciones de violencia tanto psicológica como física dentro de la oficina, para las cuales tuve que asumir la responsabilidad de intervenir entre los participantes y hablar en privado con cada uno tratando de comprenderlos y proponerles nuevas formas de manejarse que promuevan el respeto y la buena convivencia. Los militares ejercen un control nefasto sobre subalternos y agentes civiles, por lo que tuve que aprender a sobrevivir en un ambiente hostil en donde sólo me perciben como un elemento de la fuerza que les sirve a toda costa, en vez de como un ser humano, tratando de apoyarme en mis cualidades como persona y en la completa introspección. Asimismo, al no haber ganas de colaborar, en un departamento de 11 actualmente soy el único encargado de todas las tareas.