Mujer 38 Años
Aprendí que al atender al público, SIEMPRE se puede y SE DEBE encontrar el modo de hacer que las personas que llegan a uno, se vayan con un mejor ánimo que el que tenían al llegar. Esto es aún más evidente y necesario cuando se trata de situaciones en las cuales las personas atendidas no están felices. En Labpat atendía a pacientes o parientes de pacientes oncológicos en su mayoría, por lo cual era mi meta personal lograr que el trato brindado fuese el necesario para aliviar, de momento, la carga emocional de la situación, siendo servicial, paciente, responsable y respetuosa. Desde el lugar de trabajo siempre se puede hacer un poco más para que la persona que atendamos se vaya contenta, sea en el área de salud tanto como en el área comercial, y de esto depende el éxito y la permanencia de la entidad de la cual formamos parte.