Mujer 29 Años
En mi último trabajo al primer contacto con algunos clientes, por motivos que solo ellos sabrán, me hablaban de manera autoritaria y mandante, frente a estas situaciones lo primero que hacía era escuchar atentamente al cliente, mirarlo a los ojos y de manera serena, sonriendo, con voz firme y segura les transmitía toda la información que ellos precisaban. Los clientes suelen tener días malos pero eso no significa que uno debe hablarles mal. Es innato en mi que frente a distintas problemáticas busco soluciones automáticamente que beneficien a mi trabajo, mi entorno laboral y de armonía al lugar.
En mi experiencia laboral era la encargada del cierre de caja, pago a personal laboral y proveedores y cierre mensual de ingresos.
Capacitada para realizar planes alimentarios personalizados a personas que deciden mejorar su calidad de vida