Hombre 41 Años
Me gusta conversar con los clientes, hacerlos sentir en "casa" y a gusto, pero en una oportunidad me tocó un pasajero que venía a Río Cuarto por un velorio (por supuesto yo no lo sabía) y al momento de despedirlo como casi siempre les decía que tuviesen un buen viaje y que esperaba se hayan sentido bien, que esperaba verlos nuevamente. Pues me contaron el motivo de su visita a Río Cuarto y fue ahí que tuvimos una larga charla compartiendo anécdotas. Eso me dejó una gran enseñanza, escuchar y analizar lo más profundo que pueda al cliente, para no cometer algún error pero sobre todo para saber la forma en que puedo ayudarlo. Por suerte la persona que había fallecido era todo un personaje y la conversación terminó en risas, pero de seguro que lo mejor hubiera sido acompañarlos en silencio.
Recibido en el año 2008
Con más de 7 años de experiencia.