Mujer 46 Años
Recuerdo momentos graves en los que he tenido que trabajar en el sector gastronómico turnos no programados de 16hs cubriendo compañeros a los que les surgían imprevistos. Uno de los más complicados fue un día en el que tuve que ser encargada, cajera, moza, bachera y vendedora de café y bombones. Eran días en los que se corría para atender a los clientes. En otro momento, más cercano a la actualidad me tocó salir de mí puesto de secretaria administrativa aprender una clase teórica de soldadura y ser la profesora... Claro que está última no me resultó tan difícil debido a que tenía conocimiento ya que en la universidad había estudiado sobre ese tema.