Mujer 31 Años
Desde mi primer trabajo informal que fue la elaboración venta de alfajores en el periodo de la secundaria cuanto más satisfechos se sentían con lo que ofrecía mayor era la demanda. La clave entonces fue la constancia en el esfuerzo y la dedicación. En mi segundo trabajo, semi formal en la casa de mi propia abuela materna enferma de Alzheimer, aprendí a cuidarla como a mi hija y a su casa como la propia. La clave entonces fue la responsabilidad y el compromiso. En mi tercer y ultimo trabajo hasta el momento, formal en este caso, aprendí a realizar tareas que requerían el trato directo e indirecto con personas desconocidas, todas con una historia diferente. Aprendí a respetar cada situación pero haciendo valer el objetivo principal que era entregar en consignación ropa, calzados y luego lograr que a los 30 días estas personas rindieran el dinero de lo vendido. Toparme con gente deshonesta fue mi situación difícil pero logré resolverlo en la mayoría de los casos a través de la persuasión.