Mujer 43 Años
Por una situación fortuita me tocó atender a un cliente que se encontraba en estado de ebriedad y presentó una queja sobre mi sin que yo lo supiera, posteriormente la encargada del sector de cajas me comunica lo sucedido y me llama la atención. Aunque yo solo atendí al cliente casi sin mediar palabra no rectifiqué nada porque tenía temor de perder mi puesto de trabajo.