Hombre 40 Años
A lo largo de todos estos años he aprendido bastante. Primero que nada, aprendí a atender al público, lo cual me encanta. Aprendí a manejar dinero, y a dar vueltos con rapidez. Conocí bastante referidos a Cheques, y papeles importantes. Sé lidiar con clientes mal humorados y hasta mal educados. Recuerdo, cuando un cliente fue a consultar sobre una deuda que él creía que la tenía cancelada. El mismo ingreso a la sucursal con animo de golpear a cualquiera que le contradecía, diciendo que él sí tenía una deuda. Lo cierto es que lo tranquilice, le dije que iba a visualizar si es que en verdad había cancelado su deuda. Paso seguido lo senté a mi lado, y le indiqué producto por producto que había cancelado y que no había cancelado. El cliente pudo ver que el producto que se debía, era de un amigo, pero el había dado su firma. Es decir, prestó su cuenta a un amigo. Dicho esto, y explicado en detalle su situación, me agradeció y se fue satisfecho.