Mujer 26 Años
Una vez en el kiosco dónde trabaja una señora vino, fuera de sí, a pedirme papas fritas las cuales no tenía. Con toda mi tolerancia le expliqué unas cinco veces que no tenía y no era mi culpa ya que el negocio no era mío que no se enojara, aún así me insultó me intentó golpear y yo rápidamente acudí a mi jefe.