Mujer 40 Años
Un gran aprendizaje fue haber podido alcanzar los objetivos de venta de la empresa. En Gran Diet, era mucha la presión y exigencia respecto a alcanzar objetivos de venta, como así también respecto a lograr eficacia y eficiencia en el mantenimiento de la sucursal (control de stock, productos por vencer, etc.). Los dueños y supervisores se paraban cerca para observar el trato al cliente y si se realizaban los pasos de venta que nos habían enseñado, y posteriormente nos hacían correcciones. Al principio esto producía mucho nerviosismo y presión, pero con el paso del tiempo logré incorporar todos los aprendizajes y pude obtener grandes resultados a la hora de vender. Esto me sirvió posteriormente para el resto de los trabajos.