Mujer 28 Años
Antes que nada, tenía miedo en atención al público. Como cajera de Village me tocó vivir muchas situaciones con clientes no conformes con el valor de la entrada,etc, a dicho cine. Pero con paciencia y tolerancia aprendí que había que responder tranquilamente y tratar de calmar al cliente y no ponerme a su altura. Aprendí sobre la empatía en esos casos, porque cuando yo voy a comprar me gusta irme satisfecha de la atención del lugar, y así volver una y otra vez.