Hombre 31 Años
En el período trabajado en Cinemark, estuve frente a diferentes tipos de quéjas por distintos motivos. Una tarde, una señora mayor, acompañada por sus nietas menores de edad, deseaba ingresar a ver una función calificada para mayores de 18 años. Para su sorpresa, fue de mi obligación rechazar la venta de entradas por lo que la señora comenzó a quejarse. Después de una larga discusión, con tranquilidad y mucho respeto le hice leer la resolución del INCA, exhibida en varios sectores de la boletería. Más allá de mis desiciones, la venta de las entradas a menores, estaba fuera de mi alcance y podría terminar perjudicándolas principalmente a ellas y luego a mi sector de trabajo.
Todas mis experiencias laborales, fueron atención al cliente, manejo de caja, tarjetas y dinero en efectivo.