Mujer 28 Años
Como vendedora de salón y calle aprendí a no subestimar a nadie , que cada persona a la que abordamos es un potencial cliente. Un cliente al que con delicadeza debemos convencer de que el producto que vendo satisfacerá su necesidad. En la diaria tenemos diferentes clases de situaciones: El cliente curioso , es el que solo pregunta y es a quien debemos crearle su necesidad para que consuma. El cliente inseguro , es el cliente que llega con la necesidad de consumir pero no sabe cuál producto,marca o precio comprar y es hay donde debemos orientarlos y asesorarlos , siempre asegurando la venta