Mujer 35 Años
Con mi ultimo trabajo aprendí a lidiar con los reclamos de las personas ,a tenerles paciencia y a defender los productos y precios que pienso que están bien puestos. No siempre el cliente tiene la razón como dicen por ahí. Me tocó resolver un conflicto con un cliente que quería la devolución del dinero por que decía que le vino fallado un producto, pero que en realidad se le había quemado a él, ya que el personal de servicio técnico me lo explicaron. Al final el cliente pidió disculpas por el inconveniente y tubo que pagar la reparación del producto.