Mujer 45 Años
En Recepción los clientes se acercan no solo para consultas o para abonar, sino a realizar las quejas que nadie escucha. En una ocasión un cliente necesitaba su pedido urgentemente, pero no estaba listo, por lo que se ofuscó bastante y descargó todo su pesar en Recepción. Como era viable organizar con mis compañeros la preparación del pedido, lo tranquilicé y le explicamos las causas de que su pedido no estuviera listo. Lo armaron mis compañeros, se le entregó y le cobré con un descuento. El cliente se fue contento y nos quedamos con la satisfacción de poder concretar la venta