Hombre 26 Años
He aprendido a tratar al público de forma más proactiva, dejando atrás el miedo escénico y la rigidez a la hora de trabajar. También he podido desenvolverme bajo presión atendiendo a grandes números de visitantes con calma y amablemente, sobretodo con niños que eran el centro de atención en el Museo de los Niños, explicando las exhibiciones de manera híbrida entre los conceptos técnicos que se manejan y la explicación didáctica para su entendimiento.