Hombre 37 Años
Atender al público en la municipalidad es muy particular, ya que cada persona reclama por un servicio al cual paga todos los meses y no se cumple. Eso lleva a que muchas veces, al realizarse un pedido, el clima se torne tenso. Recuerdo entre muchas otras, una situación cercana al último cambio de gestión (cambio de partido político), un vecino pidió continuar con un tramite al que había iniciado hace años, y el registro del mismo desapareció del sistema y archivo. Al ser informado de esto, la persona, enojada, empezó a gritar e insultar. Mi actitud fue simple, le pedí que por favor tomara asiento, y que se calme, que era entendible su enojo, pero que yo me iba a encargar. Busque en varias carpetas con registros que armábamos en mi sector, por cuenta propia, por si se presentaba una situación así. Finalmente pude encontrar datos del pedido, y solo basto pedirle que redacte un simple papel con su firma y fecha del día, retomando así su solicitud, dejándolo por el momento satisfecho.